Tercer Mandamiento: ¿Santificamos el domingo?

Dice el papa Francisco que el domingo es el momento para alabar a Dios por su creación y decirle: ¡Qué bella es la vida!

No nos dejarnos llevar por un falso descanso que la sociedad actual nos ofrece llena de entretenimientos impidiéndonos contemplar a Dios.


1) Para saber

¿Por qué el domingo es el día del descanso? Su origen se remonta a los principios de la humanidad. La Biblia nos dice que después de la creación, el Señor bendijo el séptimo día y lo hizo sagrado. Contempló Dios cuanto había hecho y se alegró, pues todo era bueno. Por ello es el día de la contemplación y la bendición. A ello nos conduce el tercer mandamiento.

Dice el papa Francisco que el domingo es el momento para alabar a Dios por su creación y decirle: ¡Qué bella es la vida! La vida, aunque a veces es dolorosa y no fácil, es preciosa.

El domingo es un día en que nos detenemos para agradecerle a Dios su creación. Por ello, para los cristianos, el centro del día del Señor, el domingo, es la Eucaristía, que significa “acción de gracias”. Ese día, en unión con Jesucristo durante la misa, aclamamos: “¡Gracias, Señor, por la vida, por tu misericordia, por todos tus dones!”

2) Para pensar

A finales del siglo III, el emperador Galerio había prohibido toda manifestación de culto. Entonces los cristianos se reunían a escondidas en sus casas para celebrar la santa misa. En ese entonces, al norte de África, la policía imperial sorprendió a treinta y cuatro mujeres y diecinueve hombres en una casa celebrando el sacrificio eucarístico. El juez remitió a los presos al mismo emperador Galerio para que los juzgase, pues se encontraba en Cartago.

Se han conservado las actas que registran los interrogatorios a que fueron sometidos. Un preso le preguntó al emperador: “¿Por qué nos azotas? No somos ni ladrones, ni asesinos; cumplimos la ley de Dios”. El orgulloso Galerio objetó: “No hay ley más que la mía”. Pero le replicó el cristiano: “Sobre vuestras leyes, señor, están las leyes del único Dios verdadero, Creador del Cielo y de la Tierra”. El emperador estalló en cólera y lo mandó torturar y que lo encerraran en la cárcel dejándolo morir de hambre. También mandó torturar al sacerdote. En eso se acercó un joven y dijo: “Yo también soy discípulo de Cristo; me llamo Emerico y mía era la casa donde se celebró la santa misa”. El emperador le preguntó: “¿Y por qué lo permitiste?” Emerico contestó: “Porque nosotros creemos que por encima de la autoridad del césar, está la autoridad de Dios. Y es que, nosotros los cristianos, no podemos vivir sin la santa misa”.

Pocos años después, la sangre de los mártires tuvo su fruto al convertirse el imperio al cristianismo. Pensemos la prioridad que ocupa la santa misa en nuestro domingo.

3) Para vivir

El papa Francisco nos previene para no dejarnos llevar por un falso descanso que la sociedad actual nos ofrece llena de entretenimientos impidiéndonos contemplar a Dios. Si en nuestro domingo no hay lugar para Dios, caemos en un escape de la realidad que no es verdadero descanso, aunque haya mucha diversión. El mundo ideal no es un gran parque de atracciones. Comenta el papa que el hombre nunca ha descansado tanto como hoy y… ¡sin embargo, el hombre nunca ha experimentado tanto vacío como hoy!

¿Cuándo se vive una vida hermosa? La vida se vuelve hermosa, dice el papa, cuando el corazón se abre a la Providencia y se descubre que es verdad lo que dice el salmo: “Solo en Dios está el descanso de mi alma” (62: 2).

 

 

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com