Papa Francisco: La Iglesia es, y debe ser, la familia de Dios

Durante la audiencia general del 7 de octubre el Papa Francisco habló de la importancia de la familia y la Iglesia en el mundo contemporáneo.

Durante la audiencia general del 7 de octubre, el Papa Francisco comenzó recordando el Sínodo de los Obispos con la temática de vocación y misión de la familia y la Iglesia en el mundo contemporáneo, dijo que la familia que camina en la viña del señor está fundamentalmente en el testimonio del amor de Dios, por lo que requiere toda nuestra atención y cuidado, y el Sínodo debe responder a esta solicitud y cuidado de la Iglesia.

 

Mencionó que en la actualidad los hombres y mujeres necesitan una inyección de espíritu de familia, ya que ésta tiene una perspectiva más humana que permite establecer vínculos de fidelidad, sinceridad cooperación y confianza, cuidando, respentando y acogiendo a cada persona.

 

La Iglesia es y debe ser la familia de Dios, aquella por la que Jesús pasa de nuevo entre nosotros para persuadirnos de que Dios no nos ha olvidado.

 

Texto completo:

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

El pasado domingo comenzó el Sínodo de los Obispos con el tema «vocación y misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo». La familia requiere toda nuestra atención y cuidado, y el Sínodo debe responder a esta solicitud.

 

Los hombres y mujeres de hoy necesitan una inyección de espíritu de familia. Ante el débil reconocimiento y apoyo a la persona en las diversas relaciones sociales, la familia abre una perspectiva más humana, que permite establecer vínculos de fidelidad, sinceridad, cooperación y confianza. Enseña a honrar la palabra dada, a respetar a cada persona y a comprender sus límites. Brinda una atención insustituible a los miembros más pequeños, vulnerables, heridos y devastados en su vida.

 

Para la Iglesia el espíritu de familia es como su carta magna: la Iglesia es y debe ser la familia de Dios. A través de ella, Jesús pasa de nuevo entre nosotros para persuadirnos de que Dios no nos ha olvidado. A través de la familia la Iglesia sale de nuevo a pescar para evitar que los hombres se ahoguen en el mar de la soledad y de la indiferencia. Que el entusiasmo de los Padres sinodales, animados por el Espíritu Santo, dé renovado impulso a la Iglesia echando de nuevo las redes confiando en las palabras del Señor.

 

Saludos

 

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Invito a todos a invocar la intercesión de Nuestra Señora del Rosario por los trabajos del Sínodo. Muchas gracias.

 

@voxfides